El grito- Munch

  “Caminaba yo con dos amigos por la carretera, entonces se puso el sol;  de repente, el cielo se volvió rojo como la sangre. Me detuve, me apoyé en la valla, inexplicablemente cansado. Lenguas de fuego y sangre se extendían sobre  el fiordo negro azulado. Mis amigos siguieron caminando, mientras yo me quedaba atrás temblando[…]

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