Si México hubiese levantado un muro …

Yo no hubiese podido compartir la risotada de un chaparrito cuando se me prendía fuego la garganta por animarme al verdadero tequila mexicano, en un rinconcito de la Riviera Maya.

cozumel

No hubiese podido cantar a los gritos “ay ay ay canta y no llores” a la par de un grupito de mariachis que hacían más divertido mi paseo en trajinera por Xochimilco, la “Venecia Mexicana”.

diego rivera

No hubiese podido gritar tanto que tenía miedo cuando una lancha me dejaba en medio del mar para hacer snorkel en la isla de Cozumel. Por supuesto, me hubiese perdido de descubrir uno de los arrecifes de coral más extensos del mundo, a donde van miles de buzos (incluidos americanos) deleitarse con un fondo marino único, por donde desfilan peces de colores.

calaveritas mexicanas

Mi casa no sería un mundo de colores, con calaveritas, alebrijes, bordados mexicano, mantelitos y máscaras mayas, en un intento por recrear lo feliz que fui en ese viaje y por tener presente a diario lo que significó para mi visitar ese país. Peor aún, las obras de Frida y de Diego Rivera no hubieses podido traspasar fronteras y sus historias tampoco.

mucho

Mi sueño de entrar en una habitación de chocolate sería hoy tan solo un sueño: me hubiese perdido de MUCHO* y no me hubiese enterado de dónde sacaron los mayas esa delicia que hoy me acompaña en cada siesta y en cada café.

No hubiese podido ponerme a prueba, subiendo las Pirámides de Teotihuacán, uniendo la grandeza maya junto a mi fortaleza física, para apreciar una de las vistas más bonitas que le regalé a mis ojos.

teotihuacan

No hubiese podido redescubrir el significado de la muerte que, fiel al estilo mexicano, consigue cambiar la tristeza en risa, lo oscuro en colores.

No hubiese podido convertir un almuerzo en desayuno, cuando, camino al subte, me di por enterada que los mexicanos no dudan en fritar y cocinar tacos y enchiladas desde las 9 de la mañana. También descubrí que un taco me sienta mejor que un café, a cualquier hora del día.

muerte

En fin …A mis ojos, si de muros hablamos, somos varios los que salimos perdiendo. Quizás TODOS.

*Museo del Chocolate

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