AMY, el documental

 #CatadoresDe

amy

El documental me parece crudo, duro, desgarrador. Realmente, uno puede transitar por toda una gama de emociones y sensaciones al ver Amy. Con facilidad y en pocos segundos, uno pasa de la admiración por este joven talento, que se lanzaba tras un proyecto, sin miedo a ganar o perder, que apostaba el alma y el cuerpo, para ir en busca de lo que amaba y la llenaba: la música. Pero al rato, se pasa a la impotencia, de saber que en ese salto también estaba su caída, ya que algunas malas decisiones la estaban destruyendo y alejando de la meta. También uno puede experimentar enojo e indignación, de ver que mucha gente se aprovechó y que con el mismo énfasis que la aplaudía, luego la hundía.

Para no analizar todos los detalles del documental, ya que seguramente abunda todo tipo de comentarios y publicaciones al respecto, decidí tomar una frase que me impactó y que está relacionada con el momento en que la prensa empieza burlarse de Amy, de su aspecto, a decir todo tipo de cosas sin piedad. Los fotógrafos se peleaban por captar la peor imagen de la artista, como si retratar su decadencia fuera un trofeo que hubieran estado esperando desde hacía mucho tiempo. Mientras que los periodistas buscaban ser cómicos con la desgracia ajena.

“ Y de repente empezó a ser normal hacer bromas sobre la bulimia y las adicciones…”

amy el doc

De este modo, vemos como el ejercicio de la”profesión”, la desesperación por la primicia, el deseo de tener el máximo rating, hace que ciertas personas pierdan de vista que detrás de todo ese montaje, de ese circo, se encuentra una persona. Una persona que está débil, que sufre, que necesita ayuda. Que se traspasen todos los límites de la intimidad y la privacidad. Que se apunte al morbo, en lugar de al cuidado. Parece que de la noche a la mañana, se pasa del cielo al suelo, sin piedad, sin ningún tipo de sentimiento de empatía por parte de los otros. Claro, esos otros son tan perfectos, que pueden decir lo que deseen, sin pensar en las consecuencias.amy 2

Y quienes están en los medios, parecen olvidar  su rol de portavoces, de formadores de la opinión pública y al hablar así de una persona, al arengar a la gente a la burla,  no hacen más que promover violencia y hostilidad. Pero claro, parece más fácil reírse del fracaso que tender una mano para ayudar.
Un plus! Lo que Amy nos dejó…

Más allá de su voz y sus canciones, de haber abierto su vida y su intimidad de par en par en sus letras, a través del documental, Amy nos dejó algunas frases para pensar:

– “Éxito para mi es tener la libertad de poder trabajar con quien yo quiera”

-“Escribo porque estoy mal y necesito ponerlo en papel”

-“Nunca dejo que las canciones terminen en algo triste, siempre trato de darles un buen final”

 

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