En eso estábamos

 

Estábamos por ser felices pero algo nos interrumpió. No sé si fue el bocinazo de un auto que andaba apurado y al

cual se le cruzó un perro o si fue el reloj que de repente cambió la hora e hizo ruido.

Pero perdimos toda la concentración que significaba mirarnos a los ojos y sabernos conocidos.

Ese ratito de eternidad en que nos quisimos, se esfumó por unos insignificantes ruidos.

¡Qué cosa esta vida! ¡De cuántas cosas más tendremos que protegernos para ser felices!

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